martes, 15 de febrero de 2011

Bureau

 La habitación que compartíamos cuando aún vivíamos en la casa paterna era luminosa y muy grande, dos camas gemelas y una amplia cómoda con un armario inmenso de madera de cerezo la hacían muy confortable, pero lo más bonito era el bureau lacado en blanco roto  con ornamentos dorados, que Violeta utilizaba para guardar sus cosas: era su rincón. Los discos de vinilo de Carpenters  compartían espacio con Serrat, Los Diablos, Nino Bravo y los ya históricos Beatles entre otros (ecléctica  en todo, también en los gustos musicales), además  las fotografías de sus ídolos, de sus amigas, cartas  y sobre todo su diario, casi con mayúsculas, era intocable, en él vertía su día a día, sus intimidades…su adolescencia, y eso si que no se lo enseñaba a nadie, era su “yo” en papel.
Aquel bureau era una herencia de familia, había sido de una tía de nuestra madre quien se lo regaló cuando pusieron su primera casa, es una maravilla y hoy está en la buhardilla de la casa del pueblo, sin dar ya tanto servicio pero siendo igual de encantador.
Esta es una copia en miniatura casi idéntica de aquel. Esperamos sea de vuestro agrado.


1 comentario:

  1. Me encanta vuestro blog, menuda suerte habeis tenido en crecer así de hermoso!
    El bureau es... DIVINO como los recuerdos que encierra.
    Un abrazo.

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